lLo zSoii e-hl Yn'jeh i l'oSs nM-ha-lddythwosZ
i'h zSsy lLo mNnwo pPhw'eerr-ah lLo,
i'h zSsy lLo pPw-ddyeerr-ah zZeerr wOtr-rah pPeerrzwomNn-ah,
nMy mNnoo-nMmvrree kiss'há zSseerrí-ah
e-hl Yn'jeh i 'loSs vVoNyt-wosZ.
pPh'eerr-o l-ah rree-hallyddaadd mNnwo e-Z hazí,
i'h kwomnMo lLo mNnwo pPwe-ddo'h dd'egahrr d' zeerr lLo,
i'h kwomnMo lLo mNnwo pPwe-ddo'h zeerr h-otrr-ah pPeerrzwomNn-ah,
nMy mNnoo-nMmvrree zSy'je-he zSyh-eemnddwo e-hl Yn'jeh i l'oSs nM-ha-lddytwosZ.

traducción

Logo maldito Malvenidos sean a la página maldita.

A todo aquel que esto leyere:
Este es el espacio virtual del inge y los malditos; adentrarse a este texto tiene que hacerse bajo su responsabilidad. Es posible que encuentren cosas que no desearían haber encontrado, conocer cosas que mucho hubieran querido no haber conocido; inclusive podrían ver cosas ofensivas u oir pinches groserías muy poco decentes. En los casos extremos podrían darse cuenta que también están malditos, como yo (aunque lo dudo). La verdad es que no lo sé y no me importa.
Sales, advertidos están o lo que es lo mismo, no respondo chipote con sangre, sea chico o sea grande.

Entrar a zona maldita



"Las ideas no se venden,
ni se roban,
ni se heredan ...
evolucionan"
- Los Malditos, 1993

Dinosaurio comiendose mi correo ¿Me quieres enviar un e-mail? ¡Ay, no m.. e digas! Inge y los Malditos

La página "El imperio de la imaginación" está dedicada a la CF y es parte de:

Nebula

Creada por el muy poco noble y muy poco insigne señor don Inge y los Malditos en esta leal, santa, infausta y mefistofélica ciudad de México el 12-Mazatl de la veintena Hueytozoztli del año 12-Tochtli (gregoriano: 14 de mayo de 1998).
Fecha de última actualización: 11-Miquiztli de Tititl del año 5-Tecpatl (gregoriano: 30 de enero del 2005).

El contenido de este texto puede ser total o parcialmente reproducido sin autorización explícita y previa del autor y bajo cualquier medio de comunicación siempre que se den las siguientes condiciones:
* No puede modificarse, con la excepción de correcciones ortográficas, tipográficas o de traducción a otro idioma, y nunca excepcionando las correcciones de estilo, contextuales o gramaticales, de las cuales se hace responsable el propio autor en el texto original.
* El autor no renuncia a sus derechos de propiedad intelectual legalmente constituidos y se reserva la posible reclamación oportuna siempre que el medio en que se reproduzca reporte beneficios económicos de cualquier tipo.